Igualdad

Legalmente en nuestro país, el artículo 28 del Estatuto de los Trabajadores
establece que “el empresario está obligado a pagar por la prestación de
un trabajo de igual valor la misma retribución, satisfecha directa o indirectamente,
y cualquiera que sea la naturaleza de la misma, salarial o
extrasalarial, sin que pueda producirse discriminación alguna por razón de
sexo en ninguno de los elementos o condiciones de aquélla”.

A pesar del reconocimiento formal del derecho a la igualdad salarial entre hombres y
mujeres, sigue existiendo en la práctica desigualdad retributiva; las trabajadoras
perciben salarios inferiores que los varones por la realización
de trabajos iguales, similares o diferentes pero de igual valor -aquellos
trabajos en los que se requieren para la realización de tareas similares los
mismos requisitos, por ejemplo, de formación, capacitación o esfuerzo- lo
que provoca discriminación económica en el mercado laboral.

Desde UGT trabajamos cada día para combatir esa desigualdad. A continuación puedes acceder a algunas herramientas que te serán muy útiles en este sentido: