UGT denuncia que las auxiliares de ayuda a domicilio de Cuenca cobran 6 euros la hora y llevan sin convenio desde 2014

Las 43 trabajadoras también exigen que se dignifique su trabajo socialmente: “Somos empleadas con formación no chicas para todo”, afirman.

La Federación de Servicios Públicos de UGT en Cuenca denunció ayer la situación de las 43 auxiliares de ayuda a domicilio en la ciudad, que cobran 6 euros la hora trabajada y llevan sin convenio desde que caducara el último en 2014. Así lo expuso la secretaria de Mujer y Políticas Sociales de FeSP UGT CLM, Milagros Ruiz-Roso, quien señaló que este importe está 1,70 euros por debajo de la media nacional y muy por debajo de los sueldos de trabajadores municipales de la misma categoría, como los auxiliares administrativos.

“El cálculo de sus salarios no se está haciendo en función de las tablas salariales de la administración pública, se está haciendo según las horas que les adjudica, en el caso de Cuenca, la empresa que presta el servicio municipal de ayuda a domicilio. Y esto está pervirtiendo el sistema porque no puede ser que el Ayuntamiento pague 13 euros a la empresa y la trabajadora solo reciba 6 brutos”, explicó Ruiz.

Además, la secretaria de Políticas Sociales y las trabajadoras de ayuda a domicilio que acudieron a la rueda de prensa calificaron como vergonzoso que su convenio colectivo lleve caducado desde 2014 y que su trabajo no se valore. “Somos trabajadoras con formación y carrera profesional, pedimos que dejen de dirigirse a nosotras como la chica que me ha puesto el Ayuntamiento o que piensen que somos chicas para todo”, afirmó una de las asistentes.

Las mujeres sufren peores condiciones laborales que los hombres y más aún si el empleo es de cuidados

Ruiz señaló que la precarización de un trabajo tan feminizado como los cuidados no solo se da en Cuenca. Según un estudio realizado recientemente por UGT a nivel estatal las trabajadoras de ayuda a domicilio cobran de media 7,7 euros la hora, nunca llegan a la jornada completa, no se les retribuyen todas las horas de desplazamientos, no cotizan lo suficiente a lo largo de su vida laboral y solo cobran las horas que trabajan, algo que suele estar fuera de su alcance.

“Nosotras vamos a los domicilios que nos adjudican y si esa persona, por ejemplo, ingresa en el hospital una  temporada,  dejamos de cobrar a pesar de que nosotras estamos disponibles para trabajar”, protestaba una de las trabajadoras.

Por todo ello UGT exige que las administraciones empiecen a considerar la ayuda a domicilio como el servicio público que es, igual que la sanidad y la educación, y lo doten de condiciones laborales dignas.

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